Influencer y ¿con fecha de caducidad?

06.06.2015

Hoy, es sábado día 6 del sexto mes del año ’15, donde cinco más uno da como resultado, también, seis… ¿Casualidad? Si algún supersticioso lee este artículo, probablemente ya esté buscando significados ocultos en algún libro de materia especializada e incluso aquellos más extremistas ya habrán puesto varias velas y recitado algunas oraciones.

Yo, que no creo en las providencias, me he percatado de las no tan recientes continuas casualidades que giran en torno a la blogosfera y los negocios que surgen de ella. Me explico. No hay semana que alguna fashion blogger o celebridad inaugure su propia tienda de moda online: desde Sara Carbonero y su SlowLove, pasando por Silvia del blog Bartabac con À Bicyclette, Chiara Ferragni cuya colección lleva su mismo nombre o, más recientemente, Bárbara Crespo que esta misma semana ha inaugurado Bohow.

Estos son solo cuatro ejemplos de los cientos que hay y esta circunstancia me lleva a reflexionar acerca de los millones de euros que mueven las influencers, si éstas llegarán, en algún momento, a desbancar a las firmas de moda ‘primigenias’ o si, por el contrario, el chollo se les acabará antes de lo esperado.

Cierto es que, exceptuando algún que otro caso, las prendas y complementos que las marca-tendencias exponen en sus respectivas tiendas online no tienen precios populares. Las hay quienes defienden el ‘made in Spain’, otras, en cambio, tienen un equipo técnico detrás que, presumo, toma las decisiones por ellas.

Sea como fuere, su caché manda y deduzco que esta cifra de ‘lo que valen’ es el resultado de una compleja ecuación de segundo (o tercer) grado en la que se han considerado diversas variables como el número de seguidores en las diferentes redes sociales, la reputación e historia de las firmas con las que han colaborado o la cantidad de Chanel que tienen en su vestidor.

Y yo me pregunto, ¿tienen estas mujeres influyentes fecha de caducidad? Recordemos que trabajan en una industria en la que prima la juventud (o el efecto de aparentarlo) y la gran mayoría comenzaron sus carreras antes de los 35 años. Además, diariamente surgen nuevas embajadoras y, a la larga, por mucho que les pese no habrá sitio para todas…

¿Están preparadas para salir de esta burbuja online o viven centradas en el presente sin pensar demasiado en lo que está por llegar? Bajo mi humilde opinión, está muy bien que vivan el día a día y expriman al máximo todas las oportunidades que se les presentan pero no está de más tener una mínima visión de futuro por si llegara el día en que la industria, muy sabia ella, “no pocas veces ya ha dicho adiós; conoce las horas desgarradoras de la despedida” Friedrich Nietzsche.

El blusón XXL, el terror del verano.

30.05.2015

Estupefacta me he quedado al enterarme, hace unos días, de que nuestra querida e ilustre Tamara Falcó se ha hecho bloguera de una de las revistas con más solera y tradición del panorama nacional.

Así es, la mujer que nos deleitó con citas tan peculiares como la que hace referencia a que su personaje histórico favorito es Robin Hood y que su lectura de verano preferida del pasado año fue la Biblia, se ha estrenado en la blogosfera de la mano de 33&OtherStories, su cuaderno de bitácora online, que ella misma define como “un conjunto de imágenes, cuidadosamente escogidas, que serán acompañadas de un texto breve. Espero compartir mis inquietudes de una manera singularmente bella”.

Toda una declaración de buenas intenciones que la hija mediana de Isabel Presley seguro sabrá cumplir para no decepcionar a sus más de 50.000 seguidores digitales entre los que yo, por supuesto, me incluyo.

Esperamos post bonitos, con sentido y sentimiento aunque espero, de corazón, no encontrarme con la nueva inexplicable tendencia en textil que se está haciendo hueco entre los lookbooks de unas cuantas firmas de moda…

Se trata de la maxiblusa, una especie de blusón o camiseta asimétrica de tres cuartos de longitud por detrás y a la altura de la cintura por delante (os aconsejo que le echéis un vistazo a la imagen). Ahora comprenderéis por qué sigo reflexionando acerca de la incomprensible popularidad de esta prenda que destaca, únicamente, por la gran dificultad a la hora de crear looks alejados de la más estricta ridiculez.

maxi_bluson

Vale, ya hemos vivido situaciones similares con otras piezas de ropa que creíamos imposibles y, probablemente, veamos en unas semanas a la blusa XXL integrada perfectamente en el streetstyle como si nada pero permitidme que, por una vez, dude.

No obstante, para facilitaros esta misión imposible, os dejo con cinco claves que la estilista Nirave Sánchez aconseja tener en cuenta si, finalmente, os atrevéis con el maxiblusón. Tomad nota:

  1. Lo más efectivo es llevarla con pantalón palazzo o acampanado. Si eres alta, opta por sandalias planas para completar el estilismo. Si quieres ganar centímetros, combínalas con vaqueros de campana y plataformas siguiendo la estética setentera que nos invade esta temporada.
  2. La opción más sencilla para no fallar es combinar la blusa con un pantalón pitillo aunque, también, la más aburrida.
  3. Si quieres lucir pierna, lo mejor es apostar por un modelo de bermudas que termine a la misma altura que la blusa.
  4. Las faldas están prohibidas, sobre todo, las de silueta tubo. Si te empeñas en ponértelas con este tipo de blusones, puedes marcar tu silueta colocando un cinturón a la altura de la cintura.
  5. En cuanto a los colores, es conveniente elegir una blusa y una parte de abajo que sean del mismo tono. Los total look lisos de idéntico color estilizan más que las mezclas de estampados.

Evil Eye, el amuleto más fashion.

23.05.2015

Desde hace unos meses, no paro de ver cómo el Ojo Turco ha invadido los cuadernos de bitácora de las blogueras de moda más influyentes del mundo. Aunque es un amuleto con historia, cierto es que las firmas han sabido reconvertirlo y adaptarlo a los nuevos estilos modernos adoptando múltiples texturas y tejidos: desde las más comunes en forma de joyitas como colgantes, pulseras, pendientes o anillos hasta calzado, complementos, tatuajes e, incluso, nail art.

Todo este boom fashionista del ‘evil eye’ me hace reflexionar acerca del significado primigenio de este símbolo y me pregunto si estas influencers conocen la historia que hay detrás de este antiguo talismán cuyas raíces se remontan, aproximadamente, hasta Babilonia y el antiguo Egipto.

Según la tradición, los malos sentimientos del ser humano se proyectan a través de los ojos ya que son la parte más expresiva del cuerpo humano. Por tanto, con el fin de protegerse de estos ‘malos ojos’ se creó este abalorio en forma de gota plana y fabricada a mano con cristales de colores.

El Evil Eye original, cuyo nombre en turco es Nazar Boncuğu, está formado por cuatro círculos concéntricos que suelen ser, de dentro hacia fuera, negro o azul oscuro, azul claro, blanco y azul oscuro. No obstante, los colores pueden variar según la intención con que cada persona lleve el amuleto. Por ejemplo, si el ojo es de color azul se vincula a las buenas energías y a la protección contra el mal de ojo ya que es el signo del buen Karma; si es verde simboliza la esperanza y el crecimiento personal y si es de color morado simboliza el poder y la ambición y se asocia, también, a cualidades como la sabiduría, la dignidad, la independencia, la creatividad, el misterio y la magia.

Buenas energías, poder, determinación, pasión, fuerza, vitalidad… una infinidad de fuerzas protectoras aptas para todos los públicos, gustos y manías aunque tanta oferta defensora me recuerda al popular ‘si no queda satisfecho, le devolvemos su dinero’.

Sea como fuere, supersticiosos y devotos del Ojo Turco estáis de suerte. Vuestro amuleto más preciado está de moda y lucirlo ya no va a ser cuestión de prejuicio social.

100 años del traje de baño.

16.05.2015

Que el verano está a la vuelta de la esquina es un hecho. Tanto, que durante estas últimas semanas parece que hayamos viajado hasta el mes de julio donde el calor y la sensación de bochorno aplatanan hasta al más activo e inquieto.

Yo soy muy devota del ‘hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo’ y más creyente todavía de no sacar las sandalias a relucir hasta el primer día de junio, aunque cierto es que ganas no me faltan de desterrar el calzado cerrado y comenzar a airear los pies con las nuevas adquisiciones estivales.

Bienvenidos sean los vestidos de algodón, shorts vaqueros, tops bardot pero, sin lugar a dudas, la prenda estrella del verano es el traje de baño que, casualmente, cumple 100 años.

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Un siglo de baños en playas, ríos y piscinas que ayudaron y ayudan muy y mucho a sobrellevar las altas temperaturas y que el rey Jorge III de Inglaterra se encargó de inaugurar a finales del siglo XVIII como un acto social.

La mayoría de los comienzos no son fáciles. De hecho, el primer baño oficial de una mujer llegó en 1822 de la mano de la duquesa de Berry, la nuera de Carlos X, que se sumergió totalmente vestida en la playa francesa de Dieppe. Casi cuarenta años más tarde, nació el primer bañador formado por tres piezas: camisola, pantalón y medias. ¿Algo a favor? era unisex, tanto para ella como para él.

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Desde entonces, la evolución del traje de baño ha sido tan drástica como paciente. El proceso de simplificación se ha llevado a cabo de manera paulatina teniendo en cuenta la época y circunstancias político-sociales del momento: desde bodies con mangas y pantalones cortos, pasando por el primer bañador de lana y una sola pieza que mojada pesaba más de tres kilos hasta llegar a los actuales biquinis, triquinis e, incluso, burkinis (burka + bikini).

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Esta temporada s/s 2015 las tendencias en moda de baño se caracterizan por su gran variedad y eclecticismo: bañadores palabra de honor, estilo bandeau, triquinis troquelados, con escote corazón y transparencias, de neopreno, con plumas, escote halter, entrecruzado, de escote asimétrico con doble tirante en un hombro, fruncido en el pecho, estilo retro, estampados tropicales, flecos, encaje, paisley

Casi todo vale en este verano de cinco lunas llenas donde lo importante es saber desconectar para poder reconectar. Celebremos el siglo de vida del traje de baño, festejemos su evolución y reflexionemos acerca de nuestra historia. Atrevámonos a cerrar puertas pues sólo así seremos capaces de abrir grandes ventanales que nos regalarán extraordinarias bocanadas de aire fresco.

El reinado de las joyitas mini.

09.05.2015

A lo largo de estos últimos años hemos sido testigos de la importante transformación que ha sufrido el sector de la moda. Cuando antes pasábamos horas y horas caminando y deleitándonos de las prendas y complementos que lucían impecables en los escaparates e interiores de los comercios; ahora, ese tiempo –mucho más reducido y compartido con otras tareas online- lo empleamos (sobretodo de lunes a jueves) delante de la pantalla del ordenador, tablet o smartphone en busca de los ‘must’ fashionistas a golpe de clic.

Las tiendas online… qué gran descubrimiento, ¿verdad? Es una lástima que todavía hayan comerciantes que conciben el comercio electrónico como una amenaza o competencia, en vez de intentar abrirle las puertas a lo online y empaparse de los miles de caminos y herramientas que existen para la distribución y comercialización de sus productos pudiendo, de esta manera, ampliar la demanda y las fuentes de información hacia el consumidor mejorando, así, su experiencia de compra.

Un vínculo entre empresario-cliente que crece considerablemente entre los negocios capitaneados por pymes, startups y emprendedores llegando a establecer relaciones más personales y sensoriales con la marca donde el éxito está asegurado.

Las formas de hacer negocio evolucionan al igual que mis gustos y preferencias. Hace unos años, la ropa era mi única devoción. Ahora, comparto esa pasión con el calzado y los complementos, muy especialmente, las mini joyitas.

Por su delicadeza, discreción y buen gusto. Por su estética minimal pero encantadora. Por su sencillez y su peculiar cualidad de ser aptas para las 24 horas del día, los 7 días de la semana. No hay margen de error en estos colgantes, anillos, pulseras y pendientes que puedes lucir tanto de forma individual como combinándolas con otras piezas de diferentes metales y longitudes.

Grandes firmas como TOUS o Ouibyou -la firma de Laura Somoza, Redactora jefe de moda de la Revista ELLE- compiten contra jóvenes empresarios que pisan fuertemente el terreno de la joyería artesanal de calidad y a precios muy competitivos. Small Affaire es el ejemplo perfecto de joyitas mini diseñadas por y para aquellas mujeres que buscan piezas únicas y atemporales alejadas de la homogeneidad estética que suele predominar en el universo de la moda.

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Saber escuchar y tener la capacidad de comprender qué quieren tus consumidores así como poder materializar esos deseos está al alcance de muy pocas empresas y contados emprendedores que se dedican en cuerpo y alma a conseguir ese tándem.

Apoyemos a los valientes, a aquellos que luchan por sus sueños. Ayudemos a vencer el miedo a lo desconocido para creer fielmente en lo bueno que está por llegar.

La tecnología del envejecimiento.

18.04.2015

Cuándo: viernes, 18:30 horas.

Dónde: asiento del vagón de un tren de cercanías.

Situación: como individuo multitarea, me dispongo a trabajar durante el trayecto de 50 minutos entre Castellón de la Plana y la estación de Cabanyal de Valencia. Para ello, varios días antes del paseo ferroviario descargué e instalé un software que, dijeron, me permitiría el acceso remoto a mi ordenador de casa y, por tanto, podría operar sin ningún problema. Únicamente olvidaron comentarme el ‘pequeño’ detalle de que ambos dispositivos necesitan estar conectados a Internet para conseguir ese vínculo a distancia.

Pues bien, como me negaba a resignarme ante este inesperado contratiempo, decidí reflexionar acerca de lo indispensable que se ha convertido el World Wide Web en nuestras vidas. Casi sin quererlo, hemos pasado a estar mundialmente interconectados y a establecer relaciones online que 50 años atrás eran prácticamente impensables.

Todo ha evolucionado de forma más o menos paralela al crecimiento de Internet y el sector de la moda no iba a ser menos. Todavía recuerdo cómo me empapaba tanto de las crónicas fashionistas de varios programas de televisión como de las ediciones especiales de las diferentes Fashion Week de las revistas especializadas para estar al día de las nuevas tendencias de cada temporada. Y de esto únicamente han pasado 10 años.

Desde que las firmas de moda más tradicionales descubrieran la infinidad de pros (y algún que otro contra) que ofrece el medio online muchas son las que se han dado un lavado de cara, actualizando su imagen e identidad corporativa para adaptarla a las nuevas circunstancias sociales, económicas y comerciales.

Los tiempos han cambiado y la tecnología avanza y progresa de forma paralela, y también un tanto paradójica, al envejecimiento de las caras que representan a algunas marcas. Me explico: la escritora estadounidense Joan Didion, de 80 años, es la nueva imagen de la marca de lujo de Céline; Dolce y Gabbana utiliza a un grupo de abuelas italianas en su última campaña; la Reina del Pop posa para Versace a sus 56 años; Julia Roberts (47 años) es el rostro de Givenchy y Mónica Bellucci será, con 50 primaveras, la ‘chica Bond’ más veterana de la historia.

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Las mujeres maduras están de moda pero hay quienes se plantean si estos cambios son el medio del fin último de toda empresa: vender cuanto más mejor.

Puede que sea una simple evolución de la filosofía de las organizaciones o puede que sea una moda pasajera fruto de una estrategia de marketing perfectamente ideada.

Una cosa es cierta: envejecer es, cada vez más, un privilegio de la vida.

La shoe-tendencia: babuchas.

11.04.2015

Gracias a la globalización y al avance de las nuevas tecnologías podemos llegar a innumerables sites que hace unos años creíamos inalcanzables. En el universo de la moda, Internet nos ha permitido conocer nuevas marcas y estilos que, probablemente, o no hubiéramos conocido nunca o bien hubieran llegado a nuestro país meses e incluso años más tarde.

La inmediatez, simultaneidad y el ‘worldwide shipping’ –envío mundial- son indispensables para tod@ amante de la moda que pasa horas y horas navegando por la red en busca de las nuevas tendencias que le permitan estar a la orden del día fashionista.

Al igual que tú, querido lector, hay decenas de miles de internautas en todo el mundo en busca y captura de la misma prenda o complemento que le haga destacar entre la masa. Una misión casi imposible ya que, al final, tod@s acabamos vistiendo de una forma muy similar. Tanto es así que los fotógrafos holandeses Ari Versluis y Ellie Uyttenbroek han recopilado, en los últimos 20 años, 154 series fotográficas de los estilos de personas de todas las edades y nacionalidades con el fin de demostrar la idea de que, en definitiva, todos vestimos igual.

Que la sociedad, las pasarelas, la blogosfera y, más recientemente, el streetstyle nos influye en la forma de vestir es un hecho que dificultan, muy y mucho, encontrar y definir un estilo único alejado de la influencia de las modas y la infoxicación –exceso de información- digital.

Pero, mientras descubrimos la manera de alejarnos de la homogeneidad estilística, disfrutemos de aquello que las firmas crean para nosotros y convierten, con total premeditación y alevosía, en una necesidad básica de cada temporada.

Las babuchas, el último ‘ugly shoe’ –calzado feo-, compite con las sandalias romanas por conquistar nuestros pies esta primavera-verano. Lo tienen todo: son planas, con puntera y destalonadas. ¿Su punto fuerte? Vienen amadrinadas por la mismísima Chanel pero que no cunda el pánico porque las firmas lowcost ya han comenzado a presentar sus versiones.

De piel negra, bordadas, de animal print, con abalorios, plateadas, de charol brillante, con la puntera dorada, con correa por detrás en el talón, tipo Oxford… las posibilidades de adaptación son tan infinitas como gustos hay en el mundo.

Aunque es cierto que todavía no ha explotado la histeria colectiva en este calzado, ya podemos ver cómo blogueras y expertas instagramers lucen las babuchas en sus looks del día a día.

Comenzó la ‘ensalada rubia’ -Chiara Ferragni- y estoy convencida de que el fenómeno de los ‘mules’ dará mucho que hablar durante los próximos meses.

Denim on denim.

04.04.2015

Que el denim es EL TEJIDO de la temporada es un hecho en sí mismo que compite con uñas y dientes con el ante para convertirse en LA TENDENCIA de esta primavera.

Pero antes de hablar del ahora permitidme hacer un alto en el camino para echar la vista atrás y remontarme a 1873, año en el que Jacob Davis y Levi Strauss inventaron este popular pantalón hecho con un tejido de algodón bastante resistente llamado mezclilla o, más comúnmente, denim.

Aquellos jeans, que fueron confeccionados en su forma primigenia para los vaqueros y mineros de la época, se mediatizaron a partir de la década de los 50 por obra y gracia de los greasers. Esta subcultura nació en el corazón de la clase trabajadora urbana y se creó entre las bandas de jóvenes del sur y la costa este de los Estados Unidos derivando, más tarde, en el distintivo de muchos adolescentes como forma de “expresión rebelde” capitaneada, entre otros, por Elvis Presley.

Toda una rebelión la del denim que se ha transformado en la tendencia perenne de todos los tiempos llegando igual de fresca hasta nuestros días como si hubiera nacido en la pasarela de la última Fashion Week. Y las firmas lo saben.

Tanto que, aunque sabemos que el tejido vaquero nunca ha pasado de moda, lo más ‘in’ para estos meses será crear un Total Look Denim (TLD). Y cómo se consigue este look sin parecer Antoñita La Fantástica, te preguntarás. Muy fácil: simplemente tienes que dejarte llevar por esta marea tejana que se ha convertido en la reina de la calle.

Vestidos, minifaldas, monos, pantalones anchos, pantalones crop, de campana, camisas, shorts, chaquetas… Esta primavera, el vaquero pisa tan fuerte que ha invadido incluso nuestros pies en forma de sneakers, botines planos, con tacón o slippers, entre un largo etcétera.

Además, si decides rendirte a sus encantos tienes manga ancha para rematar el outfit con complementos y accesorios del estilo quieras. Todo sienta bien a este básico apto para todos los públicos que presenta, únicamente, un reto a quienes lo lleven: la originalidad.

No se trata de representar algo que no somos ni de extrapolar nuestro estilo a la máxima extravagancia. El desafío consiste en adaptar la tendencia a tu carácter y gusto, independientemente de que sea trendy o no.

Inspírate en los blogs de moda o en las celebrities del streetstyle pero jamás renuncies a tu personalidad porque es lo que te hace especial y diferente de la masa.

Tal y como reza mi mantra fashionista particular citado por la cuarta estrella más importante en la historia del cine: “Sé tú mismo. El mundo rinde culto a la originalidad”. Ingrid Bergman.

Francia se cuida para la próxima Fashion Week.

21.03.2015

Recién inaugurada la primavera, esta semana hemos recibido la genialísima noticia de que la Asamblea Francesa ha tomado medidas para controlar el peso de las modelos de cara a las próximas semanas de la moda.

En esta columna, ya se avanzó hace unas semanas la gran revolución física y estética que se está dando en el universo fashion. Atrás quedaron los años en los que dominaba el prototipo noventero caracterizado por figuras rectas, lánguidas y esqueléticas.

Por suerte, ahora, las curvas mandan y pisan fuerte el terreno capitaneado por poderosas tops de la talla de Adriana Lima, Alessandra Ambrosio o Gigi Hadid que hace unas cuantas primaveras habrían sido expulsadas de las pasarelas por sus ‘exuberantes’ medidas.

Además, otro grupo de modelos, las ‘tomboy’, llegan con fuerza. Estética masculina y andrógina con andares desgarbados marca esta tendencia que se complementa con un físico saludable alejado de la apología de la anorexia que se transmite, inconscientemente o no, desde la mayoría de las Fashion Week de todo el mundo.

París se une a Madrid en la lucha por contratar modelos de aspecto sano y cuidado mediante una proposición de ley que, de ser aprobada, obligaría a las modelos que trabajen en Francia a presentar un certificado médico que indique su índice de masa corporal.

El motivo es simple: las profesionales de la moda son ejemplos a seguir por un alto porcentaje de la sociedad y es necesario erradicar la promoción de posibles enfermedades físicas y mentales. Es, bajo mi opinión, un asunto nacional de salud pública, por lo que el tema se pone serio. Tanto, que las multas por incumplimiento de esa medida ascenderían a los 75.000€.

Aunque, como dicen, más vale tarde que nunca, es una lástima que esta propuesta llegue ahora (recordemos que Madrid marcó el IMC mínimo en el año 2006) cuando el mundo entero considera París como la capital de la moda por excelencia, así como el oráculo de las próximas tendencias.

Mientras esperamos ver si, finalmente, esta proposición de ley llega a buen puerto –ojalá que así sea- soñemos con el mundo en el que nos gustaría vivir. Aún sabiendo que es una práctica utópica, evitemos conformarnos con lo que ‘es’ para luchar por lo que ‘nos gustaría que fuera’ y, sobretodo, disfrutemos de la vida sin miedo.

El templo del bienestar: los «Beauty Cafés».

14.03.2015

Desde que la crisis azotara, muy a nuestro pesar, el país, son muchas las pequeñas y medianas empresas que han echado el cartel de ‘cerrado’ y otras tantas las que, no queriendo darse por vencidas, han decidido reinventarse para continuar ofreciéndonos sus productos y servicios.

Renovarse o morir. Esa es la cuestión en un entorno hostil donde los emprendedores nacen y los supervivientes reconstruyen su modelo de negocio adaptándolo a los nuevos tiempos y necesidades sociales.

Por suerte, los universos de la moda y la belleza están en constante dinamismo y transición por lo que están acostumbrados a reajustarse continuamente según la demanda del entorno siempre cambiante.

Desde hace un tiempo, las blogueras más conocidas nos invitan a probar la filosofía ‘slow’ que se caracteriza por hacer un parón en la vorágine diaria de trabajo, preocupaciones, responsabilidades, compromisos, recados… para dedicar un poco de tiempo a uno mismo, disfrutar de los seres queridos y las pequeñas cosas de la vida cotidiana.

Este momento zen es el que guía la existencia de un nuevo concepto que va más allá de ser un salón de belleza o un restaurante de cocina ecológica. Los ‘beauty cafés’ son, según VOGUE, los nuevos espacios de belleza 3.0 que recrean atmósferas relajantes y ofrecen pequeños placeres para el estado físico y mental del usuario.

En estos establecimientos híbridos se puede encontrar tanto una carta de menús ecológicos y zumos detox como una lista infinita de tratamientos y soluciones estéticas elaboradas específicamente para tratar el problema o alcanzar el fin concreto que requiera el cliente.

Cuidarnos por dentro y por fuera es la filosofía de estos ‘beauty cafés’ que tienen la misión de transportar sin necesidad de coger el coche o avión. Simplemente, hay que dejarse llevar por la experiencia para explotar al máximo el cúmulo de sensaciones de las que es posible disfrutar durante el tiempo que estemos en ese microclima independiente alejado de la estresante realidad que vive de puertas hacia fuera.

Cada vez son más los ‘beauty cafés’ que podemos encontrar en las diferentes ciudades nacionales e internacionales. Además, son ya unas cuantas celebrities las que se han unido a esta nueva moda reconvertida en necesaria supervivencia que, por cierto, es un gran acierto para mimar nuestro cuerpo y mente a partes iguales.

A mí, me parece una alternativa excelente que ha sabido aprovechar la oportunidad. Gestar una idea, equivocarse, levantar el vuelo, reinventarse, caer de nuevo… Emprender no es fácil pero, ¿quién dijo que alcanzar nuestros sueños lo fuera?

No he fracasado, he encontrado 10.000 maneras en las que esto no funciona.

Thomas Edison