Ama tu vida. Deja de compararte con los demás.

30.11.2016

Somos humanos y, como tal, solemos comparar nuestra vida con la de aquellos que nos rodean. Frecuentemente -más de lo que debiéramos- nos preguntamos por qué no nos parecemos a esa vecina tan zen, a la compañera de trabajo tan competente o a esa amiga que parece tener una vida de película. Incluso nos atrevemos a cuestionar la razón por la que no tenemos una vida o un trabajo como el de aquel conocido que vemos muy ocasionalmente pero que seguimos fielmente a través de las redes sociales.

Gracias al social media, estamos constantemente bombardeados por preciosas imágenes de maravillosos viajes por lo largo y ancho del planeta, bodas de ensueño -con preparativos sin estrés incluidos-, fiestas chic, vestidazos de graduación, maridajes gourmet, reformas de hogares [nivel revista de diseño] sin una mota de polvo…

Felicidad, equilibrio y carpe diem a raudales que nos hacen sentir desdichados y celosos.  Una envidia que nos crea la necesidad de querer parecernos a los demás, pues pensamos que nos hará más felices. Y no es así.

Me apuesto un Chanel 2.55 -sí que he arriesgado, ¿no? – a que no tenéis ningún amig@ que lo “tenga todo”. Y, aunque parezca que así sea, nunca sabréis si mañana puede perderlo.

Haciendo una retrospectiva, he de confesar que es cierto que alguno de mis amigos tiene piezas de lo que considero una “vida perfecta” pero no encuentro a uno sólo que pueda componer todo el puzzle.

La envidia no sirve para nada bueno. Es como intentar tener el cuerpo de una reconocida modelo en una imagen de catálogo hiper-photoshopeada. En este sentido, nos obcecamos en conseguir algo que ni la persona más afortunada del mundo podría alcanzar y estamos demasiado “nublados” como para disfrutar de las maravillosas aptitudes que tenemos. Qué lamentable sería no reconocer nuestros propios triunfos porque estamos demasiado pendientes de la gloria de los demás, ¿no os parece?

Así, compararse es perjudicial para nuestra salud porque hace que no nos sintamos suficientemente competentes. Cuanto más lo hagamos más estamos infravalorando lo bueno que hay en nosotros y más dificultades tendremos en ver lo maravillosos que somos tal y como somos.

Comparación vs inspiración

Por último, me gustaría que no confundiéramos la comparación con la inspiración. Bajo mi punto de vista, es normal inspirarse de cosas que vemos y personas que conocemos pero no es saludable cruzar la fina línea que separa ambos conceptos.

Machacarnos y considerarnos menos que otros porque no nos parecemos a ese ideal que tenemos en nuestras cabezas es peligroso.

Siempre habrá personas en el mundo que tengan más o menos que tú, que sean mejor o peor que tú en algo e incluso que tengan cosas que quieres. Pero, ¿qué necesidad hay de compararse? Cada vida es única. Nuestros esfuerzos y logros son nuestros y eso es lo que deberíamos recordar y estar orgullosos.

¿Sabes escuchar?

26.10.2016

Durante años he trabajado para convertirme en una buena comunicadora. De hecho, leer, escribir y recitar siempre han estado presentes en mi vida desde que tengo uso de razón. Todavía recuerdo cuando con pocos años me metía en la cama con mi madre y leíamos -cada una su libro- hasta caer rendidas o cómo redactaba breves relatos en aquella maravillosa máquina de escribir inspirándome en La rosa del Kilimanjaro de Carlos Puerto.

La comunicación siempre ha formado una parte importante de mí y ha ido evolucionando y adquiriendo madurez y sentido crítico gracias a su carácter bidireccional. Porque una puede escribir y hablar en voz alta para sí misma -siempre he pecado de ser un poco individualista-, pero cada vez más apuesto todo al rojo por “las cosas compartidas saben mejor”.

Y pensaréis, ¿qué sentido tiene escribir o recitar si nadie te escucha? Y yo os pregunto, ¿os consideráis (buenos) oyentes?

Saber escuchar es una tarea compleja y delicada que, normalmente, navega a la deriva hasta que alguien requiere de su atención. Esto, bajo mi humilde punto de vista es un ERROR. No es necesario que alguien te necesite para ser la mejor “oreja” del mundo. 

Aprender a escuchar es uno de los aspectos más importantes de la comunicación pero, ¿cómo se hace correctamente? Aquí tenéis unos consejos que nos ayudarán en los diferentes escenarios que tienen lugar durante una conversación con la pareja, amigos, familiares, compañeros de trabajo…

Son las herramientas fundamentales que -todos- necesitamos para convertirnos en los mejores oyentes.

¿Escuchas realmente?

Los episodios de desconexión durante una conversación son más comunes de lo que pensamos. Lo hacemos durante todo el día y la mayoría de nosotros tendemos a estar un poco preocupados con nuestros pensamientos. Esto sucede, especialmente, en las charlas con gran carga emocional. Con el tiempo, este absentismo mental puede interrumpir una buena comunicación y causar estragos en la relación.

Presta atención

¿Eres capaz de escuchar mientras estás distraído? La mejor opción para demostrar tu implicación es prestar la máxima atención a sus palabras tan a menudo como sea posible. Si quieres que la relación sea duradera es importante darle a la conversación la prioridad que se merece. Pon en silencio el smartphone, baja la tapa del portátil y mírale a los ojos mientras habla.

No interrumpas

Cuando permitimos al «orador» hablar sin interrupciones, éste se siente libre y cómodo para expresarse completamente. Sí, es natural querer ayudar y aconsejar -especialmente cuando está pasando por un mal momento- pero es necesario hacer un esfuerzo e intentar usar el lenguaje no verbal para dar a entender a la otra persona que la estamos escuchando.

Observa el lenguaje corporal

Mientras tu acompañante está hablando, observa sus expresiones faciales y corporales. La mayor parte de nuestra comunicación inicia desde el cuerpo, no desde el lenguaje verbal.

Visión clara y completa

Cuando la persona haya acabado de hablar intenta parafrasear lo que ha dicho y repíteselo. Esta sencilla acción demostrará que has escuchado y evitará malentendidos. Si algo no te ha quedado claro, pregúntalo.

Ofrece tu apoyo

Por último, pregunta qué necesita de ti. En ocasiones, hay personas que quieren consejos o diferentes puntos de vista. Otras veces, simplemente necesitan ser escuchados. ¡Ell@s deciden!

La clave para escuchar correctamente es estar completamente presente. El maestro Zen Thich Nhat Hanh dice:

El mejor regalo que podemos ofrecer es nuestra presencia real.

Cultivar relaciones verdaderas comienza por abrir nuestros corazones, mentes y oídos a las personas con las que hemos elegido estar. Desarrollar tus técnicas de escucha ayudará a que tus relaciones progresen.

Si os animáis, probad alguno de estos consejos durante la semana. No se trata de hacerlo perfecto sino de ir mejorando poco a poco, paso a paso.

Cuidar de un@ mism@, ¿moda o necesidad?

28.09.2016

Cuidar de un@ mism@ se ha convertido en un tema de actualidad que suele relacionarse con la salud mental. Pero ¿qué entendemos realmente por «self-care» y por qué es necesario para las personas?

Este término describe las acciones que un individuo lleva a cabo para alcanzar una óptima salud física y mental. Es una actividad puede incluir desde ir a la peluquería o a un centro de estética hasta pasear por la playa o disfrutar de una comida en tu restaurante favorito. Pero incluso más que todo esto, significa ser consciente y atender tus propias necesidades diarias.

No seas adicto al trabajo -o workaholic, como a mi me gusta llamarlo-. Tómate tu tiempo en disfrutar de un café o una Coca-Cola. Dedica tiempo a tus hobbies, familia y amigos.

En realidad, cuidar de un@ mism@ puede llevarse a cabo de diferentes maneras ya que trata de «reset-earse» y cada persona lo hace de una forma determinada. En mi caso, cuando tengo una semana complicada, mimarme significa ponerme esa mascarilla que tanto me gusta en el rostro o darme una ducha sin prisas. De esta manera, desconecto de todo, me digo que todo pasará y doy gracias a la vida por el simple hecho de hacerme disfrutar de esos días difíciles.

Claro está que nadie quiere sumergirse en un pozo sin fondo así que la mejor alternativa es prestar atención y focalizar nuestros esfuerzos en los efectos positivos de los pequeños placeres -comida, deporte, lectura…- que podemos disfrutar cuando hacemos uso de ellos de una manera correcta.

Saber cómo hacer un buen uso de los auto-mimos puede ser vital para luchar contra la depresión, ansiedad e incluso afrontar las presiones del día a día que pueden sobrepasarnos.

Cierto es que, normalmente, solemos atender las necesidades de la familia, el trabajo, los amigos o la sociedad antes que las nuestras. Esto nos impide llevar a cabo nuestras propias rutinas de cuidado propio y, consecuentemente, también dificulta que sigamos ejerciendo una influencia positiva en las vidas de las personas que nos rodean.

Prestarte atención no es egoísta. De hecho, te permitirá mostrarte a los demás de manera más auténtica y feliz.

Por tanto, ‘self-care‘ significa dedicar tiempo a uno mismo. Saber cuándo estás saturado mental y emocionalmente y ser consciente de que puedes volver atrás cuando quieras para reconectar.

En según qué circunstancias, la salud mental puede ser un tema tabú pero ésta (al igual que la salud física) necesita de nuestras atenciones. Tu cuerpo te dirá cuándo necesitas descansar. Tu mente te permitirá saber cuándo necesita un break. El truco está en escucharlos y no ignorarlos.

La próxima vez que estés agotad@, intenta practicar tu propia versión de mimos y descubre si te ayuda a relajarte, reubicarte y reconectarte mental y emocionalmente.

25 versiones de… ¡gris!

07.09.2016

El color gris es el nuevo negro. Un básico neutro y atemporal que vino hace un par de temporadas para quedarse.

Si hablamos de decoración y diseño de interiores, lo hemos visto en su versión más nórdica e industrial. En el universo de la moda, esta versátil tonalidad ha invadido desde jeans, jerséis, faldas, botas, zapatillas… hasta complementos como bolsos, sombreros o fulares.

Pero hoy no vamos a hablar de ninguno de estos dos ámbitos. Hoy vamos a ver cómo el gris ha entrado de lleno en la estética del cabello. El año pasado ya fuimos testigos de esa extraña invasión que sufrieron las pasarelas… Me refiero a la tendencia de desaturar el cabello de las modelos donde más de una respiraría aliviada al poder -de una vez por todas- dejar relucir las canas. Tras ellas, celebrities, cantantes y mujeres de a pie se unieron a este fenómeno que durante meses no dejó indiferente a nadie.

Yo -canosa desde hace 10 años- respiré aliviada y me planteé decir adiós a los tintes de por vida pero el temor de parecer más «vieja» o descuidada hizo que volviera a la peluquería. Y así cada mes.

A lo largo de esta década, las he odiado, arrancado, tapado con máscara de pestañas, teñido más o menos oscuras… Me he enfadado, resignado y, al final, las he aceptado como parte de mí.

El otro día leía -mientras repasaba mi feed de blogs- que el pelo gris volvía a las andadas y, de inmediato, se me ocurrió la idea de hacer una búsqueda de mujeres jóvenes que lucen esta tendencia.

Doy gracias a Pinterest por haberme puesto un puntito en la boca y es que, como veréis a continuación, estas chicas lejos de parecer mayores o desaliñadas son el claro ejemplo de cómo una cabellera gris bien cuidada es sencillamente maravillosa.

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Laura no se fue, planea boda con Risto.

27.05.2016

Hace unos días leía que Risto Mejide y su jovencísima novia, Laura Escanes, -a la que, por cierto, sigo en las redes sociales- están planeando firmemente su boda.
Es una relación poco común para la gran mayoría de las personas a la par que controvertida, polémica y mediática si tenemos en cuenta que han sido ellos mismos los que nos han estado informando casi diariamente de su amorío.

Yo también puse el grito en el cielo cuando me enteré de este romance pero pasados unos meses y tras ser testigo de este amor a través de, principalmente, sus respectivos Instagram he llegado a la conclusión de que estamos -la sociedad- excesivamente condicionados por unos patrones tradicionales que sólo hacen que limitar nuestra capacidad de vivir de la forma más amplia y plena posible.

¿Quién soy yo para juzgar la diferencia de edad, sus sentimientos o decisiones? Nadie.

Cuando llegue el día, no será más que una simple ceremonia en la que se celebre el matrimonio de dos personas adultas.

La Tierra seguirá girando del mismo modo. Las semanas no perderán días, ni éstos horas. Y los demás seguiremos con nuestras vidas, haciendo frente a los “problemillas” del día a día y, por supuesto, continuaremos disfrutando de nuestro entorno y de los maravillosos desayunos en la cama de los sábados.

¿Diversidad o marketing?

26.07.2015

La industria de la moda, tan impredecible como las circunstancias del mañana, evoluciona, afortunadamente, de la mano de las necesidades sociales del momento.

Lo que hace unas décadas era impensable, hoy en día es una realidad gracias, en gran parte, a las redes sociales (de las que soy una firme defensora).

Estereotipos rotos, prejuicios derrotados y cánones diluidos están permitiendo que, si queremos, todos tengamos nuestro hueco en las redes de la moda. Un ejemplo reciente, lo podemos encontrar en Madeline Stuart, una joven de 18 años y con síndrome de Down, que se propuso hace unos meses ser modelo y ya ha conseguido su primer contrato con una firma de ropa deportiva.

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Está claro que hay una necesidad de normalizar la diversidad en la moda con fines de integración social pero el debate se reabre cuando se pone encima de la mesa el interés de las empresas por generar mayores ingresos económicos bajo meditadas estrategias de marketing. Y aún así, a veces, meten la pata hasta el fondo.

El ejemplo más sonado de ‘acciones perjudiciales para la reputación empresarial’ más reciente lo encontramos en Instagram. Una de las redes sociales más populares del momento ha decidido vetar la etiqueta #Curvy, palabra que hace referencia a las mujeres con curvas (vamos, el 90% de la población).

La polémica, cómo no, está servida y las críticas no se han hecho esperar. La editora jefe de Plus Model Magazine, se refirió a ello de la siguiente manera: «Instagram ha decido eliminar #Curvy, mientras todavía se pueden buscar otras etiquetas cuestionables como skinnyfatthin… ¿Qué lógica tiene esta medida tan radical?».

Si bien, aunque todavía se pueden utilizar los hashtag #CurvyGirl#CurvyWoman o #CurvyFashion, son muchas las personas que denuncian el continuo uso de otros términos despectivos que no respetan las normas de esta aplicación. La etiqueta #Curvy ha servido para que muchas modelos de tallas grandes reivindicaran su lugar en las pasarelas, sesiones de fotos y lookbooks así como para impedir la aparición de límites innecesarios que puedan acotar la imagen corporal femenina.

Que las campañas están hechas para vender es evidente pero no está de más que, de vez en cuando, se profundice más en el contenido que en el continente porque, de alguna manera, todos salimos ganando.

En palabras de Madeline Stuart: “mientras sea algo divertido, quiero seguir como modelo. Pero cuando deje de serlo pasaré a hacer otra cosa. La vida es corta y tienes que divertirte en ella.”

La Rara Avis, un diamante casi centenario.

12.07.2015

Tal vez no sepas quién es Iris Apfel ni por qué es uno de los personajes más icónicos de la sociedad neoyorquina. Yo, la acabo de conocer y todavía me cuesta comprender la causa por la que ella y su maravilloso universo son totalmente desconocidos para el resto del planeta.

En sus primeros 84 años trabajó para el Women’s Wears Daily, para la interiorista Elinor Johnson y, desde 1950 hasta 1992, fue la decoradora de nueve presidentes de Estados Unidos.

A sus 93 años, la ‘rara avis’ de la moda tiene un estilo ecléctico, único y con muchísima personalidad y es capaz de combinar una chaqueta de piel de Versace pintada a mano con unos pantalones comprados en un mercadillo y estar maravillosa. Tanto que se ha convertido en la anciana debutante de la moda más requerida del sector posando para varias portadas europeas.

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Permitidme que resuma las cinco lecciones vitales que desde S Moda recogen de esta fascinante mujer. Seguro que os sabrá a poco:

  1. La belleza eres tú. Apfel se ríe de todas las convenciones de belleza que rigen la sociedad y aboga por vivir una vida llena de color y con diversión como antídoto a las reglas sociales del buen vestir. Por este motivo, odia a la gente que viste de negro o que es esclava de la cirugía.
  2. No seas borrego, explota tu personalidad. Para Iris vivimos una de las peores décadas de la moda, con una sociedad obsesionada por vestir igual a lo que les dictan. «Se ha perdido toda la originalidad. Los diseñadores viven obsesionados con los medios de comunicación y no saben coser. Todo el mundo trabaja con máquinas. En los 50 y los 60, eso era otra historia, como con Balenciaga».
  3. Educa tu mirada y no te aferres a tus pertenencias. Si se le pregunta de qué prenda u objeto sería incapaz de desprenderse (tiene tres pisos llenos de ropa y un almacén gigante en Nueva York) ella responderá: «En esta vida no eres dueño de nada, no estaremos en la Tierra para siempre y lo que tienes es como si simplemente lo hubieses alquilado».
  4. Huye de las reglas e improvisa. «Para mí vestirse es toda una improvisación, es como tocar jazz. Yo no planeo nada. No me visto intelectualmente. Vestir debería ser siempre algo divertido, sin estresarse». La genialidad, dice, está en el proceso, «nunca sigas las reglas».
  5. «Es mejor ser feliz que ir bien vestida» y ella lo es. Vive una relación entrañable, idílica y de mutua devoción con su marido Carl (de 101 años). Pese a las dificultades de su edad, Apfel es una nonagenaria que todavía tiene fuerzas para levantarse y recorrerse los mercadillos de Harlem para regatear por un bolso en una tienda africana.

La vida ya es gris y aburrida, por lo que se puede divertir y hacer feliz a la gente con un poco de fantasía.

Iris Apfel

El drama del verano: los skinny jeans atentan contra la salud.

05.07.2015

Amantes de la moda de lo largo y ancho de este mundo, estrenamos el mes de julio con una revelación que, aunque ya estaba insertada en nuestras cabezas como si de un chip se tratase, a l@s fashionistas no nos ha gustado demasiado y más cuando la respalda una publicación científica.

Estamos medio de luto y es que los skinny jeans, es decir, los pantalones pitillo de toda la vida, son perjudiciales para la salud. Tanto que incluso pueden llegar a ser causa de hospitalización, tal y como le ocurrió a una mujer australiana.

Les pongo en antecedentes: esta mujer, de 35 años, ayudó a un familiar con su mudanza pasando varias horas de cuclillas vaciando armarios. A su vuelta a casa, sintió cómo se le entumecía el pie y cayó al suelo donde quedó tendida hasta ser encontrada varias horas después, momento en el que fue llevada al hospital. No podía moverse y se puede leer que a lo largo del día ya se había encontrado incómoda con estos pantalones.

Les puede parecer curioso y puede que esta situación se diera por un cúmulo de circunstancias que coincidieron en un mismo momento espacio-temporal, pero el mismísimo Journal of Neurology, Neurosurgery and Psychiatry ha publicado un artículo estudiando este ejemplo concreto.

¿Las conclusiones?

El hecho de estar tanto tiempo agachada junto a llevar los vaqueros tan ajustados (tuvieron que cortárselos para poder quitárselos) había provocado que los nervios peroneos, situados cerca de la rodilla, se comprimiesen y junto con la reducción del flujo sanguíneo, a causa de los skinny jeans, los músculos se hincharon hacia dentro afectando al nervio tibial, por lo que se cortó el suministro de sangre a la musculatura de las piernas.

Afortunadamente, la paciente recuperó la movilidad completa a los tres días y todo hubiera quedado en una anécdota si no fuera por la seria y fundada advertencia en esta publicación especializada.

Cierto es que todo está bien en su justa medida y la coherencia más el sentido común deben llevarnos a alcanzar un equilibrio físico y mental en cualquier ámbito de nuestra vida. Por tanto, si eres de l@s que van a seguir luciendo cuerpo llevando estos vaqueros ceñidos es recomendable caminar mucho, estirar y, por supuesto, utilizar la talla de ropa adecuada.

El equilibrio es el perfecto estado de agua calmada. Que ese sea nuestro modelo. Permanece tranquilo en el exterior y sin disturbios en la superficie.

Confucio

¿Eres Folk o Vyshyvanka?

27.06.2015

Atención, lectores: la moda, cíclica e irracional, vuelve a medio sorprendernos con una nueva prenda estrella. Se trata, nada más y nada menos, del traje regional y, en concreto, del traje regional ucraniano que está de moda gracias a la diseñadora Vita Kin, la única culpable de esta fiebre folclórica y que poco tiene de visionaria o coolhunter. Me explico.

Esta tendencia ya destacó en las pasarelas de la mano de algunas firmas de lujo como, por ejemplo, Valentino. Y es que las reminiscencias folk son las reinas de las colecciones low cost de esta primavera-verano donde los bordados florales, motivos geométricos y borlas colgantes dominan este estilo inspirado en la indumentaria tradicional.

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Pero como todo en el mundo de la moda, las tendencias más top son las que están abanderadas por influencersit girls y editoras de moda de la talla de Giovanna Battaglia, Anna Dello Russo o Viviana Volpicella quienes lucen supuestamente orgullosas y, seguramente, a golpe de billetera los vestidos, blusones y monos con mangas abullonadas, inspirados en la tradicional camisa ucraniana o vyshyvanka que Kin tanto ha “puesto de moda”.

Y digo yo, si España se encuentra entre los cinco primeros países preferidos en el mundo por los retailers estadounidenses para la expansión de sus marcas, según el informe “How Global is the Business of Retail?”, elaborado por la consultora inmobiliaria CBRE; ¿por qué no negociamos y ponemos de moda nuestros trajes folclóricos reinventados y adaptados al streetstyle?

¿Por qué las grandes marcas internacionales ven nuestro país como un mercado clave con un claro potencial de crecimiento a nivel internacional si, desde dentro, da la sensación de que la situación mejora muy levemente?

Una cosa está clara: España cuenta con una magnífica cantera artesana, moderna y exportable ‘Made in Spain’. Según un artículo de SMODA, estos jóvenes, formados en técnicas tradicionales y diseño contemporáneo, se encargan de renovar la producción tradicional. Un negocio que mantiene labores y demuestra que lo hecho aquí es rentable. Además, y por suerte, la formación está cada vez más valorada, tal y como se desprende del último informe realizado por Business Insider sobre los empleos más cotizados en el mundo de la creatividad donde director creativo, ilustrador de moda o diseñador de accesorios están entre los diez puestos más solicitados. Una situación que no es exclusiva de mercados extranjeros.

En palabras de Paulo Coelho: “Sólo una cosa convierte en imposible un sueño: el miedo a fracasar”.

Hasta luego, Madame Carven.

13.06.2015

Hace unos días falleció la gran diseñadora de las mujeres de talla pequeña, Carmen de Tommaso, a los 105 años de edad. Conocida como Madame Carven, fue maestra en el arte de reflejar las influencias exóticas en sus impactantes y femeninas colecciones caracterizadas por vestidos de cintura de avispa, falda amplia y escote generoso que tanto entusiasmaban a las chicas jóvenes de la época.

Carven (la unión del comienzo de su nombre –CARmen- y el final del apellido Boyri-VEN, de su tía Josy, quien le mostró el fascinante mundo de la moda) se inició en esta industria porque no encontraba diseños para su estatura que estaba considerada por debajo de la media -155 cm- y, al igual que Gabrielle Chanel, fue una de las escasas diseñadoras afincadas en París en la mitad del siglo XX.

Durante su trayectoria profesional supo mantener coherencia entre sus propuestas y su propio estilo sobrio, práctico y joven, salpicado con una gran cantidad de prendas deportivas. Además, sus modelos dieron la vuelta al mundo: Brasil, Egipto, Australia… Importó ideas, telas y tejidos africanos y tahitianos que presentó en diversos países.

Toda una creadora de tendencias, al igual que la que está empezando a subir como la espuma estos días. Se trata, nada más y nada menos, de prendas que se atan al estilo corsé.

Blusas, vestidos, pantalones… nada se interpone a estas lazadas que aportan un toque folk a la par que atrevido y original a todo outfit. Y las firmas han apostado claramente a caballo ganador, desde Gucci hasta Suiteblanco.

La industria de la moda… qué sabia e impredecible. Crea necesidades cada mes, o incluso menos, que las más fashionistas adquieren casi de inmediato a su puesta en venta mientras los creativos preparan el siguiente ‘must’ .

Un no parar en la cadena de diseño-confección-producción en masa de cientos de prendas textiles que, desde hace un lustro, las influencers de las que hablábamos la semana pasada se encargan de lucir en sus cuadernos de bitácora online con el único objetivo de que se agoten en menos que canta un gallo. Y cierto es que, en algunas ocasiones, lo han conseguido.

No sé si es porque estoy iniciando el camino a la madurez o porque he crecido entre telas, patrones, agujas, hilos y máquinas de coser pero, desde hace un tiempo intento huir de lo popular para centrar mi atención en aquellos pequeños grandes diseñadores más o menos conocidos que crean piezas únicas, sencillas y originales que bien son una inversión a largo plazo.

Nos reímos de la moda de ayer, pero nos emocionamos con la de antes de ayer, cuando está en vía de convertirse en la de mañana.

Marlene Dietrich