¿Sabes escuchar?

26.10.2016

Durante años he trabajado para convertirme en una buena comunicadora. De hecho, leer, escribir y recitar siempre han estado presentes en mi vida desde que tengo uso de razón. Todavía recuerdo cuando con pocos años me metía en la cama con mi madre y leíamos -cada una su libro- hasta caer rendidas o cómo redactaba breves relatos en aquella maravillosa máquina de escribir inspirándome en La rosa del Kilimanjaro de Carlos Puerto.

La comunicación siempre ha formado una parte importante de mí y ha ido evolucionando y adquiriendo madurez y sentido crítico gracias a su carácter bidireccional. Porque una puede escribir y hablar en voz alta para sí misma -siempre he pecado de ser un poco individualista-, pero cada vez más apuesto todo al rojo por “las cosas compartidas saben mejor”.

Y pensaréis, ¿qué sentido tiene escribir o recitar si nadie te escucha? Y yo os pregunto, ¿os consideráis (buenos) oyentes?

Saber escuchar es una tarea compleja y delicada que, normalmente, navega a la deriva hasta que alguien requiere de su atención. Esto, bajo mi humilde punto de vista es un ERROR. No es necesario que alguien te necesite para ser la mejor “oreja” del mundo. 

Aprender a escuchar es uno de los aspectos más importantes de la comunicación pero, ¿cómo se hace correctamente? Aquí tenéis unos consejos que nos ayudarán en los diferentes escenarios que tienen lugar durante una conversación con la pareja, amigos, familiares, compañeros de trabajo…

Son las herramientas fundamentales que -todos- necesitamos para convertirnos en los mejores oyentes.

¿Escuchas realmente?

Los episodios de desconexión durante una conversación son más comunes de lo que pensamos. Lo hacemos durante todo el día y la mayoría de nosotros tendemos a estar un poco preocupados con nuestros pensamientos. Esto sucede, especialmente, en las charlas con gran carga emocional. Con el tiempo, este absentismo mental puede interrumpir una buena comunicación y causar estragos en la relación.

Presta atención

¿Eres capaz de escuchar mientras estás distraído? La mejor opción para demostrar tu implicación es prestar la máxima atención a sus palabras tan a menudo como sea posible. Si quieres que la relación sea duradera es importante darle a la conversación la prioridad que se merece. Pon en silencio el smartphone, baja la tapa del portátil y mírale a los ojos mientras habla.

No interrumpas

Cuando permitimos al «orador» hablar sin interrupciones, éste se siente libre y cómodo para expresarse completamente. Sí, es natural querer ayudar y aconsejar -especialmente cuando está pasando por un mal momento- pero es necesario hacer un esfuerzo e intentar usar el lenguaje no verbal para dar a entender a la otra persona que la estamos escuchando.

Observa el lenguaje corporal

Mientras tu acompañante está hablando, observa sus expresiones faciales y corporales. La mayor parte de nuestra comunicación inicia desde el cuerpo, no desde el lenguaje verbal.

Visión clara y completa

Cuando la persona haya acabado de hablar intenta parafrasear lo que ha dicho y repíteselo. Esta sencilla acción demostrará que has escuchado y evitará malentendidos. Si algo no te ha quedado claro, pregúntalo.

Ofrece tu apoyo

Por último, pregunta qué necesita de ti. En ocasiones, hay personas que quieren consejos o diferentes puntos de vista. Otras veces, simplemente necesitan ser escuchados. ¡Ell@s deciden!

La clave para escuchar correctamente es estar completamente presente. El maestro Zen Thich Nhat Hanh dice:

El mejor regalo que podemos ofrecer es nuestra presencia real.

Cultivar relaciones verdaderas comienza por abrir nuestros corazones, mentes y oídos a las personas con las que hemos elegido estar. Desarrollar tus técnicas de escucha ayudará a que tus relaciones progresen.

Si os animáis, probad alguno de estos consejos durante la semana. No se trata de hacerlo perfecto sino de ir mejorando poco a poco, paso a paso.