07.09.2016
El color gris es el nuevo negro. Un básico neutro y atemporal que vino hace un par de temporadas para quedarse.
Si hablamos de decoración y diseño de interiores, lo hemos visto en su versión más nórdica e industrial. En el universo de la moda, esta versátil tonalidad ha invadido desde jeans, jerséis, faldas, botas, zapatillas… hasta complementos como bolsos, sombreros o fulares.
Pero hoy no vamos a hablar de ninguno de estos dos ámbitos. Hoy vamos a ver cómo el gris ha entrado de lleno en la estética del cabello. El año pasado ya fuimos testigos de esa extraña invasión que sufrieron las pasarelas… Me refiero a la tendencia de desaturar el cabello de las modelos donde más de una respiraría aliviada al poder -de una vez por todas- dejar relucir las canas. Tras ellas, celebrities, cantantes y mujeres de a pie se unieron a este fenómeno que durante meses no dejó indiferente a nadie.
Yo -canosa desde hace 10 años- respiré aliviada y me planteé decir adiós a los tintes de por vida pero el temor de parecer más «vieja» o descuidada hizo que volviera a la peluquería. Y así cada mes.
A lo largo de esta década, las he odiado, arrancado, tapado con máscara de pestañas, teñido más o menos oscuras… Me he enfadado, resignado y, al final, las he aceptado como parte de mí.
El otro día leía -mientras repasaba mi feed de blogs- que el pelo gris volvía a las andadas y, de inmediato, se me ocurrió la idea de hacer una búsqueda de mujeres jóvenes que lucen esta tendencia.
Doy gracias a Pinterest por haberme puesto un puntito en la boca y es que, como veréis a continuación, estas chicas lejos de parecer mayores o desaliñadas son el claro ejemplo de cómo una cabellera gris bien cuidada es sencillamente maravillosa.





